Onda Corta y Internet, luchando contra la desinformación

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Todo el mundo conoce Internet, la red que permite que cualquier persona pueda acceder a datos almacenados en cualquier ordenador conectado sin importar donde se encuentre, pero pocos conocen la Onda Corta, que puede considerarse como otra forma de acceder a la información de cualquier país completamente gratis y desde cualquier punto del planeta.

Nadie pone en duda el gran poder de Internet para luchar contra la desinformación que practican algunas emisoras de televisión y radio sobre la gente, pero trucos como el del gobierno chino que obliga a todas las empresas que trabajan en su país a utilizar unos filtros y facilitar ilegalmente datos privados sobre sus internautas y que tienen como objetivo evitar posibles rebeliones de la población, han dejado al descubierto que Internet está dejando de ser una red tan libre como se presumía hasta hace poco.

Las Ondas Cortas, también conocidas por las siglas OC o SW, son la mejor solución para acabar con esta manipulación. No se trata de ningún nuevo invento, sino de unas frecuencias de transmisión de radio que han sido “olvidadas” en los países occidentales y que permiten escuchar emisoras de radio internacionales. La característica principal de las Ondas Cortas es que, como su nombre indica, son cortas (miden tan solo unos pocos metros) y eso hace que, al llegar a la ionosfera, las ondas reboten y vuelvan a bajar a la Tierra, donde volverán a rebotar y continuarán propagándose hasta casi dar la vuelta al mundo. Como la propagación de las ondas depende de la atmósfera, el “tiempo espacial” afecta a la calidad de las comunicaciones, aunque por suerte estas perturbaciones solamente dificultan la recepción de algunas emisoras durante unas horas al día.

Gracias a la Onda Corta, por ejemplo, en la desgraciada guerra que se ha iniciado entre Israel y el Líbano, podemos saber que se está diciendo en cada uno de estos países (por supuesto si entendemos los dos idiomas, o escuchamos las transmisiones en inglés) y compararlo con los datos que recibimos desde las emisoras de radio y televisión nacionales para saber quién miente más, quien da datos más fiables, quien promueve más la guerra… Pero lo importante es que la persona que escucha estas emisoras forma una opinión crítica y lógica sobre el conflicto y no tiene que conformarse creyéndose los datos que le repiten continuamente los medios de comunicación de su país.

Seguramente el hecho de que las emisoras de radio internacionales usen la Onda Corta y que esto aumente libertad de opinión de las personas, es lo que hace que los gobiernos occidentales (que tienen un gran interés de controlar las noticias que ve la gente) no quieran que la gente conozca esto y, por lo tanto, puede ser posible que estén presionando a los fabricantes de radio para que sus receptores de radio no reciban ondas cortas. Pero si uno tiene tiempo y paciencia, seguro que encontrará algún receptor de este tipo en las tiendas de electrodomésticos de barrio o también puede usar una radio antigua como la de la foto, porque si que reciben este tipo de señales.

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